REPRESENTACIONES SOCIALES EN COSTA RICA SOBRE LAS PERSONAS NICARAGÜENSES: UN ACERCAMIENTO DESDE LOS CHISTES POPULARES

SOCIAL REPRESENTATIONS IN COSTA RICA ABOUT NICARAGUANS: A REPRESENTATION THROUGH JOKES

Magaly Bonilla Soto

Universidad Centroamericana de Ciencias Sociales

Mario Alberto Sáenz Rojas

Universidad Católica de Costa Rica

Resumen: Con base en el marco interpretativo hermenéutico–dialéctico se determinaron las representaciones sociales sobre los nicaragüenses; por medio de un análisis de contenido de 159 chistes, desde el enfoque cualitativo. Se obtuvieron los principales estereotipos y prejuicios que poseen los costarricenses en relación con las personas nicaragüenses, así como el auto estereotipo del “tico”; lo anterior a partir de cinco categorías fundamentales: inferioridad intelectual; cultura violenta o imagen de delincuente; ofensa o denigración; connotación sexual y legitimación de situaciones adversas. Se finaliza corroborando que los chistes lejos de divertir, ahora conllevan altos grados de violencia y destrucción, por medio de ellos se favorece la discriminación y se pueden realizar todos aquellos actos que en la vida real son impedidos por la censura.

Palabras clave: Psicología social, Etnocentrismo, Representaciones sociales, Análisis de contenido, Estereotipos, Prejuicios, Chistes, Nicaragüenses, Costa Rica.

Abstract: Base on the interpretative hermenuetic-dialectic qualitative research framework the social representations about the Nicaraguans citizens using a content analysis of 159 jokes about Nicaraguans as perceived by costarricans. The study secure the principals stereotypes and prejudices, that costarricans hold in relation with people of Nicaraguans origin as well as the self-stereotype of the costarrican. The study identified five basic categories: intellectual inferiority; violent culture; delinquent image; denigration-ofensive idea; sexual connotation and legitimacy of adverse situation. It was concluded that the present jokes about Nicaraguans made by the costarricans carry a destructive, racial and intellectual discrimination that favors acts against nicaraguans that in real live are forbidden by the censorship.

Key Words: Social psychology, Ethnocentrism, Social representation, Content analysis, Stereotypes, Prejudices, Jokes, Nicaraguans, Costa Rica.


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Preámbulo

Los autores desean dejar constancia de que no comparten, bajo ningún concepto, el contenido expresado en los chistes que aparecen en el documento. Por el contrario, consideran que son formas de comunicación inapropiadas y que atentan contra los derechos humanos consagrados en la Constitución Política de Costa Rica y en diversos instrumentos jurídicos internacionales, favoreciendo la discriminación y el menoscabo de los principios de dignidad de la persona humana y de justicia social.

Por otra parte, se desea aclarar que por razones de espacio se eliminaron argumentos importantes, así como chistes que en la investigación original se confrontan con la teoría, exponiéndose en este trabajo sólo los más significativos en cada categoría.

Introducción

A lo largo de la historia, la lucha entre los pueblos ha generado distintas formas de agresión que han llegado en muchos casos hasta el genocidio; esta forma particular de agresión ha erradicado grupos enteros debido a las diferencias entre unos y otros.

La violencia parte en múltiples ocasiones de los estereotipos que surgen sobre ciertos grupos o categorías sociales, permitiendo a otros respaldar de este modo su “posición de poder”.

Hoy día, en pleno siglo XXI, se habla de un mundo globalizado en donde la tendencia es formar bloques uniformes de países -tal como lo hicieron los países de la Comunidad Económica Europea-; sin embargo, la realidad es otra, los pueblos están más divididos que nunca y, por lo tanto, se vuelve necesario develar cuáles son aquellos factores o condiciones que afectan el funcionamiento social y que están impidiendo que los habitantes del planeta puedan percibirse como una sola comunidad y coexistir pacíficamente.

En este sentido, cabe resaltar que durante la década de 1990 se produjo en Costa Rica un arribo masivo de nicaragüenses, producto de los problemas políticos, económicos y militares que se estaban presentando en el hermano país del norte; asimismo, la fuga de capital y la hiperinflación, entre otras causas, provocaron una crisis económica en Nicaragua, caracterizada por el desempleo, la pobreza y la escasez de alimentos básicos (Sandoval, 2003).

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Estos inmigrantes buscaban en Costa Rica mejores condiciones laborales, sociales y de vida para sí y para los suyos. Desde ese entonces se empleaban como recolectores de café, cortadores de caña de azúcar, peones de construcción o guardas de seguridad y, en el caso de las mujeres las opciones laborales han sido menores que las de los hombres, quedando solo la posibilidad de ser trabajadoras domésticas o empleadas de maquilas.

La mayoría de las personas nicaragüenses que ingresan al país lo hacen de forma ilegal, lo que conlleva que no puedan acceder a salarios mínimos ni a servicios sociales. Esta situación de ilegalidad unida a los problemas de tratados fronterizos y los derechos de navegación sobre el Río San Juan, han sido motivo de frecuentes conflictos entre los gobiernos de Costa Rica y Nicaragua. Debido a ello, las y los costarricenses utilizan cada vez etiquetas más duras para referirse a ellos, las cuales van desde “nicas indocumentados, nicas ilegales, nicas regalados, vienen a robar oxígeno, muertos de hambre, vienen a quitarle el trabajo a los ticos, nicas criminales.... hasta nicas hijueputas”. (Sandoval, 2003, p. 59).

De acuerdo con Sandoval (2003), el término “nica ilegal” empezó a utilizarse en el año 1995, cuando se introdujo la Tarjeta Provisional de Trabajo para registrar a todas aquellas personas que se encontraban en el territorio nacional en calidad de inmigrantes y, a la vez, permitirles el libre acceso a los servicios de salud y evitar la discriminación laboral.

El término “ilegal” también hacía referencia a las personas que están dentro del país pero en cierto sentido fuera de la nación; es decir, son habitantes pero no ciudadanos. Paralelamente se hablaba de la llegada de las y los nicaragüenses a tierra costarricense como una “inundación” o una “oleada humana”. Estas acepciones se deben analizar desde dos puntos de vista distintos: uno, asociándola a los riesgos del mar y otro, llevándolo a tal grado de despersonalización, debido a la cosificación a la cual han sido sometidos, que cualquier medida que se aplique contra ellos, no generaría culpa pues han perdido su condición humana.

Esta acepción de inundación está relacionada con el agua y los fluidos, se trata de algo que fluye y debilita al mismo tiempo los límites, tanto físicos como simbólicos de la nación (Sandoval, 2003).

Es por esto que, dentro del ámbito de la psicología social, esta investigación cobra importancia, pues resulta necesario que los psicólogos, sobre todo las y los costarricenses, se den a la tarea de ayudar a los habitantes de la nación a cambiar su cosmovisión en relación

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con las personas inmigrantes nicaragüenses, para que de este modo los y las ciudadanos/as costarricenses se replanteen su identidad nacional, de manera que esto les permita el desarrollo de un mejor vínculo, tanto entre los mismos ciudadanos como respecto a sus vecinos u “otros”.

Antecedentes

Tomando en cuenta este panorama, se llevó a cabo una búsqueda de las investigaciones que se han realizado en torno al tema de las personas nicaragüenses, para identificar cómo ha sido abordado.

En general, se encontró que las investigaciones realizadas en la Universidad de Costa Rica, giraban en torno a los temas de migración, pobreza, mujeres inmigrantes y trabajo doméstico, derechos sexuales y salud reproductiva de las mujeres migrantes, y necesidades de salud de los inmigrantes; sin embargo, sólo se tuvo acceso a tres investigaciones relacionadas y realizadas en Costa Rica (Sandoval, 2003; Paniagua, 2006 y Campos & Tristán, 2009).

La investigación de Sandoval (2003) buscaba explorar formas en las cuales una “comunidad imaginada” es conformada a través de diversos sentidos de pertenencia, pero también y a lo mejor más decisivamente, por medio de la exclusión y la proyección de imágenes indeseables de la propia comunidad en “excluidos” y quienes son constituidos en “otros” precisamente a través de ésta proyección.

De la investigación realizada por Sandoval (2003), se desprende que las y los costarricenses “son también considerados los mejores hablantes del castellano, de tal manera que las marcas de etnicidad y lenguaje, reconocidas como las bases 'objetivas' de la nacionalidad se constituyeron en identificaciones cruciales de la costarriqueneidad” (pp. xx - xxi). Por otro lado, se afirma que los chistes acerca de los nicaragüenses enfatizan su acento y su piel oscura; sin embargo, es importante anotar que estos estereotipos aplican para los nicaragüenses de clase baja, no así para los empresarios o los intelectuales.

La estigmatización de la comunidad nicaragüense en Costa Rica, se inscribe en un deterioro institucional y simbólico de la nación costarricense, el cual provoca una serie de problemáticas sociales en las instituciones y los valores que han definido la identidad costarricense en la segunda parte del siglo XX, sobre todo como una sociedad de clase media.

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Este deterioro de las instituciones y el imaginario colectivo, tiende a proyectarse en la comunidad nicaragüense haciendo responsable a ésta de diversos problemas sociales, entre los cuales cabe destacar el deterioro de los servicios públicos y el aumento de la criminalidad. Desde esta perspectiva, los “nicas” son requeridos en Costa Rica para la realización

de trabajos poco remunerados, mientras que los empresarios o los nicaragüenses de alto estrato socioeconómico, son bienvenidos.

Sandoval (2003) concluye que: Los nicaragüenses son “excluidos” en tanto son pobres de piel oscura.

El “Otro” nicaragüense ha sido un significante crucial para la articulación de diversas imágenes de diferencia y desigualdad.

En el proceso de representar “al otro” emerge un sentido aglutinador de nacionalidad. La nación es imaginada como homogénea a través de los discursos sobre la amenaza nicaragüense (p. 103).

Otro trabajo que se encuentra relacionado con el tema de los nicaragüenses y la discriminación, fue elaborado por Masís &Paniagua (2007) como trabajo final de graduación para optar por el título de licenciadas en sociología de la Universidad de Costa Rica.

Como valor agregado a la tesis elaborada por dichas autoras, Paniagua (2006) presentó un artículo en la Revista de Ciencias Sociales, titulado “La palabra como frontera simbólica”. En él la autora plantea el rechazo y la xenofobia que experimenta la población nicaragüense en nuestro país y que según ella se ve plasmada en la vida cotidiana por medio del establecimiento de fronteras invisibles como lo son: los chistes, los insultos, las frases cotidianas y el graffiti. En este documento ella hace especial referencia al graffiti como una frontera simbólica, pues según Paniagua el graffiti reúne algunas ideas de la identidad nacional costarricense y de la construcción de la nación.

Las conclusiones a las que llega la autora (Paniagua, 2006) son:

Por un lado, pone en evidencia la necesidad de implementar acciones que intenten destruir las fronteras invisibles que atentan contra el respeto que merecen todos los seres humanos.

Asimismo, hace énfasis en la necesidad de visibilizar o desenmascarar esas fronteras porque constituyen una imagen en el espejo que nos dice algo de la sociedad que somos. Otro aspecto que considera relevante es la creación de espacios para el diálogo y para

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la discusión y el conocimiento de nuestros propios miedos, de nuestros propios fantasmas, compartidos como sociedad. Responder a los discursos xenofóbicos como otros discursos, alternativos, de resistencia. Una forma de hacerlo es desnudando los mitos que fundan nuestras historias nacionales (es que siempre aspiran a ser únicas y homogéneas) y las identidades en una reflexión abierta sobre la historia contada y aprendida.

Por otra parte, se encuentra el estudio realizado por Campos & Tristán (2009). Las autoras trataron de visualizar el papel de los medios de comunicación colectiva en la dinámica de las relaciones inter grupales en Costa Rica y en establecer cómo mediante lo que estos medios dicen o de lo que omiten, producen y reproducen significados sociales referentes a la población nicaragüense.

Campos & Tristán (2009) llegan a las siguientes conclusiones:

Los noticieros desempeñan un papel ideológico fundamental en el proceso de comunicación, porque transmiten mensajes implícitos sobre actitudes básicas, valores sociales y sobre las opiniones que convendría adoptar ante ciertos problemas sociales.

La categorización del otro nicaragüense va acompañada de otro proceso simultáneo: la estigmatización de su espacio vital y de su territorio, es decir, los costarricenses son claros al atribuir la incidencia de situaciones delictivas a algunas comunidades específicas, asociadas, a su vez, con población nicaragüense.

En relación con la crisis institucional y los referentes identitarios de los costarricenses, quedó evidenciado el reclamo y el descontento por parte de actores sociales, como lo son: los policías, los taxistas y los educadores; de las instituciones del Estado, las cuales han fallado en dar respuesta a las principales preocupaciones de los entrevistados, a saber: la inseguridad ciudadana, el acceso a la vivienda, el empleo bien remunerado y el poderse sentir bien representados políticamente.

Se pudo corroborar la frustración de los participantes de la investigación (policía s, taxistas y docentes) frente a la transformación que ha sufrido el país en su dinámica social. Tal frustración ha encontrado salida por dos vías: la idealización del pasado del país y la negación persistente de la diversidad. El estudio demostró que se sigue reproduciendo la estigmatización de la persona inmigrante, lo cual implica una serie de repercusiones negativas (minimización del otro, discriminación, cosificación, percepción del otro como amenaza y consecuente miedo, entre otras) para las relaciones sociales y la convivencia entre

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personas de distintos orígenes étnicos y nacionales.

Problema

¿Cómo son las representaciones sociales sobre las y los nicaragüenses que se expresan por medio de los chistes populares en Costa Rica?

Objetivos

Objetivo General

Analizar las representaciones sociales sobre las y los nicaragüenses que se expresan por medio de los chistes populares en Costa Rica.

Objetivos Específicos

Identificar los estereotipos sobre las personas nicaragüenses presentes en los chistes populares en Costa Rica.

Interpretar el discurso manifiesto presente en los chistes sobre las personas nicaragüenses a la luz de su significado latente.

Establecer la posible relación entre el heteroestereotipo de las y los nicaragüenses, el autoestereotipo de las personas costarricenses y la identidad nacional costarricense. Describir la forma en que los chistes populares sobre las personas nicaragüenses favorecen actitudes discriminatorias de la población costarricense hacia las persona inmigrantes nicaragüenses.

Aspectos metodológicos

Tipo de i nvestigación

El presente estudio tuvo un enfoque de tipo cualitativo. Las investigaciones cualitativas se fundamentan en procesos inductivos que van de lo particular a lo general.

La investigación posee a su vez, un marco interpretativo hermenéutico–dialéctico, que debe ser entendido como “el proceso por medio del cual conocemos la vida psíquica con la ayuda de signos sensibles que son su manifestación” su misión es “ descubrir los significados de las cosas, interpretar lo mejor posible las palabras, los escritos, los textos y los gestos, así como cualquier acto u obra, pero conservando su singularidad en el contexto de que forma

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parte” (Dilthey citado por Martínez, 1999, p.119).

Este marco interpretativo permitió el acercamiento a la explicación y al entendimiento del fenómeno en estudio, como lo fue el análisis las representaciones sociales sobre los nicaragüenses que se expresan por medio de los chistes populares en Costa Rica.

De acuerdo con Dilthey citado por Martínez (1999), la técnica básica del método hermenéutico–dialéctico es el círculo hermenéutico, que es “un movimiento del pensamiento que va del todo a las partes y de las partes al todo, de modo que en cada movimiento aumente el nivel de comprensión: las partes reciben significado del todo y el todo adquiere sentido de las partes” (p. 121).

Durante el proceso de análisis, se profundizó en cada uno de los chistes para determinar el contenido manifiesto y el contenido latente presentes en ellos, y posteriormente obtener conclusiones generales que fuesen válidas para el total de los mismos.

En relación con el análisis latente, o mejor dicho, con el orden de lo simbólico, es importante tener en cuenta que éste “se presenta en toda expresión del universo cultural capaz de transportar un sentido” (Sanabria, 2007, p. 77). Por lo tanto, los chistes en tantos textos, transportan no solo el nivel de significado determinado por las fijaciones del lenguaje, sino también el nivel de los significados no lingüísticos. En los dos niveles del orden simbólico, el discursivo y el representativo, la confluencia de palabra e imagen en el texto opera como vía regia al inconsciente en la cultura (Sanabria, 2007, p. 77).

Métodos y Técnicas de Recolección de Datos

Las fuentes de análisis fueron un total de 159 chistes sobre personas nicaragüenses. La recopilación de los 159 chistes se llevó a cabo mediante un muestreo por conveniencia, gracias a un pedido masivo a personas conocidas para que por medio de los mensajes de texto de los celulares y de los correos electrónicos, hicieran llegar los chistes que ellas y ellos conocían.

Dentro de los métodos utilizados, se llevó a cabo una triangulación, la cual consiste en “combinar distintas técnicas de indagación para lograr hallazgos complementarios y desarrollar el conocimiento relativo a un determinado objeto de estudio” (Rodríguez, 2005, p. 1). En particular se utilizó la triangulación de investigadores, mediante la cual lo que básicamente se buscaba era aumentar la validez de los resultados y mitigar los problemas de

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sesgo.

Categorías de Análisis

Las categorías se obtuvieron con base en un análisis de contenido, en el cual se llevó a cabo una decodificación de las características relevantes de dicho contenido, chiste por chiste; éstas, se segregaron en unidades que permitieron la descripción y el análisis.

Las unidades de análisis o registro, de acuerdo con, Hernández, Fernández & Baptista (2006) “constituyen segmentos del contenido de los mensajes que son caracterizados para ubicarlos dentro de las categorías” (p. 358)

Las categorías de análisis que se utilizaron para el análisis de cada uno de los chistes desde el aspecto cualitativo, son las siguientes:

Inferioridad intelectual: entendida como aquella en la que se presenta a la o al

nicaragüense como una persona ignorante, ingenua/ingenuo o bien,

desconocedora/desconocedor del funcionamiento de los bienes de consumo o de los avances tecnológicos.

Cultura violenta e imagen de delincuente: aquellos chistes en los que se presentan a las y los nicaragüenses como agresivas (os), violentas (os), y que todo lo resuelven con las armas. Ofensa o denigración: aquellos chistes en los que se ridiculiza a la o al nicaragüense, se

le deshumaniza o bien se le presenta como una persona con males prácticas higiénicas. Connotación sexual: chistes en los que se evidencia la ignorancia en temas y prácticas sexuales de las y los nicaragüenses.

Legitimación de situaciones adversas: aquellas situaciones en donde se avalan situaciones negativas por las que pasan las y los nicaragüenses para poder estar en suelo costarricense.

Procedimiento para el Análisis de la Información

Para este apartado se llevó a cabo un análisis de contenido desde el aspecto cualitativo. El análisis de contenido inició con la transcripción de todo el material - texto recolectado

a través de los mensajes de los celulares; posteriormente se llevó a cabo una primera lectura

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de los chistes, la cual concluyó con una clasificación preliminar en nueve grupos o categorías según su tendencia de contenido, con el fin de determinar las “imágenes” más utilizadas qu e hacen referencia a las y los nicaragüenses. Posteriormente, se clasificaron cada uno de los 159 chistes en sus respectivas categorías de análisis. Luego de realizar esta propuesta inicial, y de someterla al criterio externo, se llevó a cabo un segundo planteamiento de categorías; se elaboró un nuevo cuadro que contemplaba cinco categorías y la clasificación de los chistes en cada una de ellas.

Seguidamente, se sacaron las tendencias de contenido más representativas de cada categoría, de acuerdo con los chistes que la componían. Finalmente, se realizó el cuadro donde aparece el análisis chiste por chiste tanto del contenido manifiesto como del contenido latente.

Cabe destacar que para llegar a este punto, se realizaron múltiples lecturas de los chistes. Se partió de la asociación libre de ideas y la atención flotante, conjugándolas con el acervo cultural, lo cual permitió realizar el análisis del texto (chiste), obteniendo como resultado el sentido oculto o latente de los mismos. Este análisis se llevó a cabo a partir del contenido manifiesto del chiste, basándose sobre todo en aquellas ideas o contenidos que provocaron la irritación y que llevaron a su vez al cuestionamiento del texto.

Análisis de resultados

Todos los chistes analizados en esta investigación son tendenciosos pues cumplen la función de “válvula de escape” de las pulsiones violentas del individuo, las cuales han sido reconducidas por medio del arma del ridículo.

Como se podrá observar en muchos de ellos, las y los costarricenses parecen sent irse felices de las desgracias por las que deben pasar las personas nicaragüenses para llegar hasta Costa Rica. Muchos otros, lo único que buscan es poner a las y los nicaragüenses como analfabetas, como faltos de sentido común, al punto de colocarlos en situaciones que rayan en la estupidez.

En los medios de difusión de masas y en las comunicaciones interpersonales, circulan una gran cantidad de ideas, conocimientos e informaciones, que dan forma a nuestro modo de pensar y sirven para crear contenidos de pensamiento. De este modo, cada grupo humano construye y comparte su forma de representación del objeto social.

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Los chistes son parte de las prácticas culturales, ellos caricaturizan aspectos de la vida cotidiana, o mejor dicho, simbolizan comportamientos cotidianos. En muchos de ellos, se presenta al nicaragüense en situaciones cotidianas, las cuales por falta de “educación” o “cultura popular” no sabe cómo hacerles frente (este contenido se profundizará en el análisis de la categoría “Inferioridad intelectual”).

Los chistes al ser una producción popular han sido reproducidos principalmente por vía oral; sin embargo, hoy en día y gracias a la tecnología celular, también se transmiten por la vía escrita mediante los mensajes de texto, lo que facilita aún más el anonimato, reducen la censura y abarcan más población en menos tiempo.

Esta situación es cada vez más preocupante, precisamente porque las y los costarricenses no se perciben como xenófobos, todo lo contrario, ellas y ellos se perciben como personas democráticas y pacíficas (se puede revisar el trabajo de Camacho & Echeverría, citados por Villegas, 2007); para ellas y ellos, los chistes son simplemente una práctica cotidiana “inofensiva”, sin percatarse de la agresión que estos conllevan.

De acuerdo con García (1990) citado por Villegas (2007), el chiste forma parte del “humor ritual”, el cual hace referencia a la práctica de la risa en los pueblos como una estrategia para replantearse las relaciones conflictivas con el pasado.

Siguiendo a este autor (García, 1990, citado por Villegas, 2007) el humor ritual cumple dos funciones sociales importantes:

Las sociedades lo utilizan como un medio para burlarse de las autoridades y de la forma hegemónica en la que se reproduce el poder.

Como medio para caricaturizar a los extraños, esto es, una parodia para desaprobar a quienes se juzgan como los que se desvían y rompen los cánones del orden establecido. Dentro del proceso de caricaturización del “otro” se pueden mencionar sus características lingüísticas: en la gran mayoría de los chistes cuando un personaje nicaragüense habla la letra “s” es sustituida por la “j”, también se encuentra el uso de lexemas tales como: “vajj”, “puejj”, “eehhh”, “jodido”, “vojj”; esta forma de hablar, es percibida por las y los costarricenses como un signo de inferioridad; tal como se evidencia en el siguiente chiste:

“Piropo paisa: adiooo amorrr, tu sojo son verga a la par de las estrellas, cuando tu me mira yo siento un descachimbamiento dentro de mí: eejjj puejjj! Entraste de un solo vergazo

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a mi corazón pueeejjj! Ay loviu yu.....”

Se puede decir entonces que el “tico” es prejuicioso. Los prejuicios constituyen opiniones dogmáticas y desfavorables respecto a otros grupos y por extensión, respecto a miembros individuales de estos grupos.

Para una persona prejuiciosa, las clases inferiores exhiben en sus formas de hablar aspectos y maneras que son consideradas inferiores; de esta manera justifican su actitud prejuiciosa.

En este sentido, los prejuicios tienen la propiedad de confirmarse en apariencia como profecías auto cumplidas y como modo de ocultar las discriminaciones clasistas, parecerían confirmarse en el hecho de que los miembros de las clases inferiores exhiben en sus formas de hablar, aspecto y maneras, es decir, en su estilo de vida, patrones de comportamiento culturalmente considerados como indicativos de una condición de inferioridad desde la perspectiva de las clases superiores (Cersósimo, 1993, p. 35).

Para el presente trabajo, se tomaron cinco categorías de análisis, las cuales evidencian la construcción de la imagen negativa que posee la y el costarricense respecto del nicaragüense y que, a su vez, permiten reafirmar la identidad costarricense. Tal como lo plantea Camacho citado por Cocco (2003) “la identidad se construye más en relación con el ‘otro’ y con la diferencia que en relación consigo mismo y con lo idéntico, definido todo a la vez por el ‘otro’ y contra el ‘otro’. (p. 22).

Categoría 1: Inferioridad Intelectual

Esta categoría abarca la mayor cantidad de los chistes, en ella se presenta con mayor claridad el estereotipo que poseen las y los costarricenses acerca del nicaragüense. Generalmente, cuando se habla de estereotipos, se les piensa como algo negativo porque son conceptos incorrectamente aprendidos, se tratan de sobregeneralizaciones o de inexactitudes que se tienen de un grupo y que son excesivamente rígidas a pesar del transcurso del tiempo. Se puede decir entonces que, el estereotipo es un velo que no deja entrever la realidad. Las y los nicaragüenses son percibidos como personas ignorantes, analfabetas, faltas de cultura, con un bajo coeficiente intelectual y pobres.

“El veterinario le pregunta a un nica:

¿Su perro come concentrado?

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El ‘nica’ responde:

Ejjjjj.... puejjjjj no, el come viendo pa todo lado!!!!!!”

Para los sujetos es muy importante el poder establecer diferencias entre el propio grupo y el ajeno; establecer una valía positiva para el endogrupo sirve para lograr una imagen positiva de sí mismo y obtener una identidad social, que está compuesta de todas aquellas facetas positivamente valoradas que se derivan de la pertenencia a los diferentes grupos de los cuales el sujeto forma parte. Para las y los costarricenses el hecho de que las y los nicaragüenses sean presentados como personas con un bajo coeficiente intelectual, analfabetas, pobres, equivaldría a decir que las y los nacionales son todo lo contrario, pero lo más relevante de ello es la necesidad que al parecer tienen las y los “ticos” de percibirse como “personas inteligentes”, puesto que esta es una de las cualidades más valoradas por las distintas sociedades.

Dentro de esta categoría, también se encuentran aquellos chistes donde se presenta el autoestereotipo del costarricense como la persona estudiosa y al nicaragüense como el que labora; por lo tanto, aquella persona que estudia (“tico”) no trabaja, mientras que la o el nicaragüense realiza los trabajos pesados. Con base en ello, se puede decir que las y los nicaragüenses hacen el trabajo pesado para que la o el costarricense estudie.

“¿Cuánto dura un nica en la universidad? R/ Hasta que termine la construcción” También es importante anotar que los trabajos realizados por los nicaragüenses son aquellos trabajos que no se requiere de cierta especialización y que pertenecen a un sector que es socialmente desvalorizado como lo son: el guarda y el operario de construcción. Estos trabajos ya no los realizan los costarricenses, pues sienten que en alguna medida los degrada. “Mattel lanza su nueva Barbie nica, con su original diente de oro. El Ken viene en dos modelos: como guachimán o como peón. Machetes, palas y garrote se venden por separado”. La o el nicaragüense también es percibido como ingenuo, incapaz de valerse por sí mismo, ignorante en el manejo de la tecnología, por lo tanto, ignorante en la vida cotidiana, pues la tecnología actualmente, es una de las herramientas más utilizadas en el diario vivir para realizar diversos trabajos. Entre ellos se puede mencionar, el uso de la licuadora, del teléfono celular, de los café internet, hasta el uso mismo de los automóviles; de alguna manera se plantea que no sólo ignoran cómo utilizarlos, sino que Nicaragua se encuentra en tal estado de retraso cultural, científico y tecnológico que no poseen estos artefactos de u so

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diario.

“Estaba un ‘nica’ desarmando un celular y le preguntaron ¿por qué lo desarma? y responde: eeeejjj puej...... es que tengo una llamada perdida y la estoy buscando” Finalmente, dentro de esta categoría se encuentran aquellos chistes que degradan a tal extremo al nicaragüense, que lo ponen en situaciones verdaderamente ridículas; en los mismos la o el nicaragüense no sólo no es inteligente, sino que tampoco posee sentido común. En este sentido, es percibido como “estúpido”, a tal punto que necesita de los demás para poder realizar las cosas. De alguna manera, se le reduce al estatus de un infante, pero de un infante ridiculizado -desde la perspectiva adulto céntrica-, que no puede hacer más que una lectura literal de los hechos; es decir, solo puede comprender las cosas más simples, porque aún se mantiene en un nivel pre-operatorio de acuerdo con los estadios planteados por Piaget, lo cual no le permite realizar un análisis más profundo de la situación. Desde esta perspectiva, y tal como lo postula Billig (2002), el “tico” es etnocentrista, porque tiene prejuicios contra todos aquellos que son extranjeros o diferentes de ellos; además, acepta y siente empatía hacia los miembros del mismo grupo al que pertenece y una afectividad negativa hacia el grupo externo.

“¿Cómo se reconoce a un nica en la escuela?

Porque cuando la maestra borra la pizarra, el nica borra el cuaderno.”

Por otro lado, esta es la categoría que más refuerza el autoestereotipo del costarricense, porque al degradar al otro quien degrada se auto exalta en los mismos niveles. La o el costarricense es visto como una persona educada, culta, atractiva, deportiva, civilizada, con un buen manejo de la tecnología, con un consumo muy similar al de una persona del primer mundo.

De acuerdo con Cersósimo (1993), los estereotipos permiten una economía de pensamiento, ya que al generalizar, se elimina la necesidad de juzgar cada caso en particular; al mismo tiempo que brindan una forma de justificación psicológica del comportamiento que se asume en relación con los demás.

“Si sos ‘tico’, sos: a) bonito b) simpático c) alegre d) inteligente e) dices pura vida f)

tomás imperial g) sos saprissista .................. si te falta alguna sos un vulgar nica”.

En general, esta categoría lo que enfatiza es la fobia que tienen los costarricenses ante la posibilidad de llegar a ser ese otro que no se acepta, “lo peor que le puede suceder al yo es

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contener en sí todo aquello descalificado por una sociedad” (Ramírez, 2007, p. 330) Categoría 2: Cultura Violenta o Imagen de Delincuente

En este apartado, se presenta a los nicaragüenses como personas, violentas, pues todo lo resuelven matando, hasta el punto de matar a su mejor amigo porque supuestamente éste le es infiel con su esposa.

“¿Por qué un ‘nica’ mató a su perro? Porque le dijeron que su mujer le daba vuelta con su mejor amigo”.

El nicaragüense también es percibido como un asesino en masa “mató cinco personas”, o bien se le podría pensar como un asesino en serie:

“Invitan a un ‘nica’ a una iglesia a leer el Evangelio, se cuadra y dice ejjjj puéjjj Mateiyo

cinco......... y todo mundo jaló corriendo de la Iglesia”.

También se le concibe como un ladrón, ya sea robando en la calle o bien en las casas, o bien como un “burro” que transporta droga de un país a otro:

“Cuando la oscuridad da paso al brillo de la luna y el camino de tu vida se pierda entre sombras, sin duda es porque algún hijueputa ‘nica’ se robó el cable”

“Un colombiano manda a un ‘nica’ a traer un cargamento de coca a Colombia, cuando vuelve el ‘nica’ dice: eeejjj puejjj no había coca pero traje pepsi”.

En relación con las y los costarricenses, también se pueden analizar una serie de chistes en donde ahora son las y los nacionales los violentos. La representación más clara del deseo de eliminar al otro se evidencia en estos chistes; en ellos se puede apreciar en una forma simbólica la muerte de cientos de nicaragüenses asociados al mismo tiempo con la risa, esto permite de alguna manera aminorar la censura.

“Los chistes proporcionan un espacio para el disfrute a través de elementos como la risa y la complicidad de hacer daño a los otros” (Masís & Paniagua, 2007, p. 342)

La violencia reprimida por parte de las y los costarricenses es tal que cuando tienen la oportunidad de descargarla lo hacen con tanta fuerza que las consecuencias podrían ser desastrosas.

“Mueren 500 ‘nicas’ ahogados en alta mar porque el barco en que iban se varó y se bajaron a empujar”

“Bomba: del cielo cayó un rottweilwer a comerse a un ‘nica’, ojalá caigan 600 mil y

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limpiamos Costa Rica. Uyuyuy bajura”

Esta situación pone en evidencia otro aspecto de gran relevancia y que ha sido escasamente abordado: la violencia de la o el costarricense ante las y los nicaragüenses y el deseo de exterminio de los “otros”. En estos chistes se cuestiona la imagen o el autoestereotipo que se tiene de las y los costarricenses: pacíficos y amantes de la paz. En ellos se presenta al costarricense como el violento, como el que actúa con alevosía , premeditación y dolo, y los nicaragüenses como las víctimas, situación que ha sido siempre lo opuesto, pues no solo en los chistes, sino también en los diferentes medios de comunicación se presenta a las y los nicaragüenses como las y los violentos o las y los delincuentes (véanse al respecto los trabajos de Sandoval, 2003 o Campos & Tristán, 2009). “CNN informa: el presidente electo de Costa Rica, Oscar Arias, nombró a Oscar de la Hoya, Viceministro de Seguridad para que saque a todos los ‘nicas’ a pichazo limpio”. “Chiste para químicos: ¿Cuál es la diferencia entre una disolución y una solución? R/ Que una disolución sería echar a dos ‘nicas’ en ácido... Y una solución, echarlos a todos.” Se podría pensar que la agresión de las y los costarricenses es una forma de mantener

ellas y ellos el control de la nación, en este caso, los estereotipos vienen a ejercer una función defensiva, puesto que están impregnados de las tradiciones, que van a servirle a las personas para respaldar la posición que se adopta; y de alguna manera poder mantenerse en una posición de poder respecto a otros grupos.

Según Brigham (1971) citado por Huici & Moya (1998), la mayoría de los autores, consideraban que “el estereotipo servía para racionalizar la hostilidad que siente la persona prejuiciosa hacia ciertos ex grupos, cumpliendo así una función justificadora” (p. 290).

En algunos chistes la agresión de la o el costarricense se presenta como justificada ante la invasión de la cual ha sido “víctima”; sin embargo, el deseo de ver muertos a los “otros” en muchos de ellos es explícito. Esta agresión le permite al xenófobo recrear una fantasía que no se anima a materializar.

La xenofobia explícita, en estos casos consiste en expulsar -a toda costa sin importar cómo- del territorio nacional a quienes están dentro de nuestras fronteras confundiéndonos. “¿Cuál es la diferencia entre tragedia y desgracia? R/ Tragedia es ver hundirse un barco lleno de nicas. Desgracia es ver que todos sobreviven y nadan hacia nuestra orilla”

“Un ‘tico’ ahoga a un ‘nica’ en un río lo condenaron a 25 años (1 año por ahogar un

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‘nica’ y 24 por contaminar el río)”

El odio hacia las y los nicaragüenses no es más que un síntoma que pone en evidencia el temor que tienen las y los costarricenses frente a la diferencia, pues ésta desnuda aquellos aspectos que los “ticos” quieren ocultar de su propia cultura.

El odio en este caso, debe ser comprendido desde el psicoanálisis, como “la expresión de un amor insatisfecho”; en palabras de Paniagua (2006) “el odio expresado hacia ciertas personas o grupos, responde a insatisfacciones propias que nos hacen temer y experimentar ansiedades; una de las formas de liberar toda la ansiedad es mediante acciones de rechazo y agresión hacia los otros” (p. 145)

Categoría 3: Ofensa o Denigración

En el proceso de representación del sentido de pertenencia nacional, juegan un papel importante los conceptos de tiempo y espacio. En cuanto al espacio, los límites territoriales marcan la unicidad de las naciones y sus diferencias; mientras que el tiempo plantea a la nación como una organización política.

En este sentido, la identidad nacional también posee una dimensión subjetiva, la cual implica la protección de la personalidad colectiva, gracias a la preservación de las fronteras nacionales.

Hoy en día se presenta un fenómeno de la transnacionalización cultural, en el cual, las sociedades reciben constantemente influjos del “otro” que se pueden o no incorporar en la construcción de la identidad, dependiendo de la construcción particular que se haya hecho en torno a su fuente de procedencia. Según Cocco (2003) “todo ello puede conllevar a prácticas xenófobas y racistas caracterizadas por un fuerte contenido de violencia” (p.15)

La identidad, por su parte, es un proceso propio de la universalidad, al cual las personas singulares en contexto de conflicto intentan llegar, a partir de la mediación particular ofrecida por la xenofobia.

La xenofobia cumple una importante función en la creación de la identidad étnica, en el sentido de que la afirmación negativa de un grupo al que no se pertenece, se asume como una afirmación positiva del grupo de pertenencia.

De acuerdo con Sander Gilman (1985) citado por Sandoval (2003) “el ‘otro’ es la antítesis del sí mismo, por lo tanto, la definición del ‘otro’ debe incorporar las categorías básicas a

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través de las cuales el sí mismo es definido” (p.14).

La identidad, entendida como la pertenencia y la exclusión a y de una sociedad, no se ve reflejada en el 100% de los chistes analizados, puesto que hay chistes en los cuales se pone a las y los costarricenses en una posición como si fuesen nicaragüenses.

“Hoy camina más despacio y mira a tu alrededor y defiende tu forma de pensar y demuéstrale al mundo que siendo ‘nica’ eres capaz de lograr muchas cosas!!! Adelante tu puedes....”

“Las personas etiquetan a otras por cómo se ven.... contigo sucede diferente...aunque te veas como ‘nica’, sos pura vida!!!”

Esta carencia de conciencia en torno a la pertenencia y la exclusión le impide a las y los costarricenses lograr integrar su identidad. Adicionalmente, si no existe una valoración conciente de lo que es propio, no se puede establecer el límite con lo ajeno. Para ello, se necesita que las y los costarricenses posean una buena interacción con otros grupos, en este caso con las y los nicaragüenses, para poder tener esa dimensión real de la identidad.

La identidad costarricense está basado sobre los siguientes mitos identitarios: una sociedad blanca, con igualdad socio-económica, donde sobresalen como tolerantes, democráticos y amantes de la paz.

De esta manera, el grupo hegemónico, en este caso las y los costarricenses, al ver su identidad fracturada pone al extranjero en una doble postura: como responsable de dicha ruptura del orden, así como referente negativo opuesto al ideal identitario.

Este tipo de situaciones conflictivas, se presenta entre Costa Rica y Nicaragua por el pasado conflictivo entre ambos países. Los problemas entre las naciones se remontan a la época en que el Partido de Nicoya se anexó al territorio costarricense en 1824; posteriormente, estuvo el conflicto en suelo nicaragüense, entre los costarricenses contra los filibusteros, ahí fue cuando inició la discusión por los derechos de navegación del Río San Juan, situación que se mantiene hasta la actualidad.

Dentro de esta categoría, se percibe al migrante nicaragüense como una persona “non grata” en Costa Rica, como una persona que está invadiendo el territorio nacional, como una plaga, como algo “malo” que puede provocar problemas en los nacionales y que por lo tanto hay que exterminar. Ellos son percibidos como “sujetos” que vienen a alterar la cotidianeidad, la paz y que, a su vez, generan una ruptura de las fronteras nacionales.

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“¿Sabés por qué el faraón dejó salir a Moisés de Egipto? Porque Moisés lo amenazó y le dijo: Si no me deja salir hijueputa, la próxima plaga es de ‘nicas’”

“Un cuento de horror: Había una vez un ‘nica’ que llegó a Costa Rica............¡y ahora son

miles! Fue horrible!!! Fue horrible!!!”

En este caso en particular, la palabra horrible, no solo representa lo feo, sino que también siembra el pánico, el espanto y el terror de la invasión por parte de las personas nicaragüenses “Tan linda mi Costa Rica que la Virgen de los Ángeles bajó y cuando vio tanto nica al cielo espantada jaló”

“Costa Rica tiene tantas plagas que si las repartimos a cada ‘tico’ le tocan: 6 ‘nicas’, 5 zanates, 4 ‘playos’, 3 colombianos, 2 lesbianas, 1 hyundai y 2 saprissistas”

En este chiste queda evidenciado que las y los nicaragüenses son una plaga aún más perjudicial de lo que podrían ser los zanates. “El considerar a las y los nicaragüenses como una plaga, los cosifica de tal manera que medidas fuertes contra ellos no implican ningún sentido de ‘culpa’ pues los ‘ilegales’ han dejado de ser personas” (Sandoval, 2003 p. 60). En los chistes en los que se incluye a los “gringos” o personas de otra nacionalidad, estos

no son percibidos como amenazantes, debido a que ellos son blancos, de primer mundo y están casi al mismo nivel del “tico”; adicionalmente, ellos representan aquello con lo que la y el “tico” siempre se han comparado (recuérdese el verso que reza en la Patriótica Costarricense: “yo no envidio los goces de Europa.... es mil veces más bella mi tierra”). Por lo general, estos chistes comienzan en un orden descendente: del más elevado a nivel cultural al más bajo.

“Un alemán, un francés y un ‘nica’ se encontraban discutiendo acerca de sus esposas. El alemán dice: - mi esposa sí que es tonta, resulta que se compró un Mercedez y ni siquiera sabe manejar. El francés dice: - eso no es nada la mía acaba de comprar un Renoir y un libro de arte y ni siquiera sabe leer. El ‘nica’ dice: - la más tonta de todas es la mía. Pue resulta que acaba de irse unos días de vacaciones. Antes de irse, le registré el bolso, y le encontré como 50 condones..... y ella ni siquiera tiene pene”.

En algunos otros se presenta al nicaragüense inclusive menos inteligente que los monos, perdiendo de este modo toda condición humana.

“Van dos monos y un ‘nica’ al espacio. Houston manda órdenes: mono1 nivele la órbita. Mono 2 recicle cantidad de oxígeno y combustible. Nica déle de comer a los monos y no

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toque nada”.

Según Perceval (1995) citado por Villegas (2007), para poder evocar la esencia del sentimiento xenofóbico debe “rememorarse a aquello lo cual provoque el mayor asco, aquello que resulte innombrable, pues sobrepasa la capacidad de conceptualizarlo debido a la sensación de repulsión” (p. 52)

La ofensa o la denigración llegan hasta el punto de provocar asco o la máxima repulsión, que sería la alusión a lo escatológico, a los excrementos. “Unido a la idea de excrementos se unen imágenes y olores sobre lo repulsivo, desagradable, repugnante, haciendo referencia indirecta a la posición social: lo bajo, lo degradado, lo repudiado” (Masís & Paniagua, 2007, p. 346).

En ese tipo de chistes, la o el nicaragüense es comparado con la mierda. Esta relación, parece estar fundamentada en la percepción étnica de la o el costarricense: ellas y ellos se definen blancos e iguales en contraposición de la o el nicaragüense quien es de piel oscura y pobre.

La racialización alude pues a un proceso a través del cual ciertos grupos son definidos por una cierta ‘naturaleza humana’ la cual presupone una ‘esencia’ que los id entifica, independientemente de las diferencias internas que caracteriza a cualquier colectivo y de las semejanzas del grupo racializado con aquel al que pertenecen quienes profieren dichas representaciones (Sandoval, 2003, pp. 6- 7).

Las y los nicaragüenses son los receptores de la mierda de las y los costarricenses, de aquello que huele mal (no hay ser más hediondo que las y los nicaragüenses), aquello que han hecho mal y que lo quieren arrojar a los otros para deshacerse de ello. Lo sucio es el producto del propio cuerpo social.

“En este contexto el cuerpo constituye una instancia crucial de mediación entre conflictos políticos y significados subjetivos, así las fronteras personales y nacionales se traducen en límites simbólicos” (Sandoval, 2003, p. 11)

“¿Cómo se fabrica un negro? Con tres barriles de mierda, sólo con tres porque si le agregas 4 sale un ‘nica’”.

“¿Qué significa un cerote en la billetera de un ‘nica’? Obvio, la foto de la mamá

En relación con lo excrementicio, se aviva una primitiva idea de ‘expulsión’ en una representación ligada al cuerpo, con el deseo de que el o la inmigrante nicaragüense sea

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expulsado de la nación, como los excrementos del cuerpo, pero no con fines productivos sino con el fin de rechazar o despreciar a lo considerado ‘degradante’ o contaminante (Masís & Paniagua, 2007, pp. 346- 347).

Otros chistes dentro de esta categoría reducen al nicaragüense a tal punto que hacen una total negación del “otro” como ser humano. En este sentido se encuentra desprovisto de cualidades, valores y de toda condición humana.

“¿Qué saldría al cruzar un ‘nica’ y un pulpo? Yo tampoco sé pero se imagina a ese hijueputa cogiendo café!!!”

“10.000 nicaragüenses mueren en el huracán Mitch. El gobierno de Estados Unidos ya envió provisiones de alimento, la Unión Europea envió toneladas de ropa y Costa Rica les envió 10.000 ‘nicas’ de repuesto.”

En relación con este chiste en particular, las personas nicaragüenses aparecen cosificadas, “son un repuesto”, no pueden decidir por ellos mismos, es decir, han perdido toda condición humana; por lo tanto, las medidas que adopten las y los costarricenses en contra de ellos no son censuradas porque han dejado de ser personas. Además, este chiste enmascara al mismo tiempo la “buena voluntad” de los costarricenses al querer mandar 10.000 nicaragüenses de repuesto, la idea es, no solo expulsarlos de la nación sino que mueran producto de un desastre natural; en el fondo lo que deja entrever es la falta de solidaridad de los costarricenses ante el dolor de los otros y el irrespeto por la vida humana.

“Nueva Ley del MOPT: cuando muere un “tico” atropellado en la calle se pinta un corazón, pero si es un ‘nica’ se pinta una carita feliz.”

El contenido de estos chistes interpela directamente y tiene repercusiones en los elementos que conforman la identidad de toda persona, como lo son: el cuerpo, la imagen, la aceptación y el rechazo, entre otros factores.

Otro grupo de chistes enfatizan las malas condiciones y prácticas higiénicas que tienen las y los nicaragüenses. Se les considera insanos, llenos de infecciones, capaces de contagiar a los demás de sus padecimientos y malas prácticas.

“NICANCICO: pero mira como vienen los ‘nicas’ por el río, con el cólera y el dengue, que asunto tan jodido. Vienen y vienen y vienen por montón, los ‘nicas’ por el río ya son más de un millón”

En este caso en particular, cabe resaltar que el cólera se transmite por la contaminación

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con materia fecal del agua y de los alimentos, nótese como aparece nuevamente la relación entre la persona nicaragüense y los excrementos.

“Un ‘nica’ llega a una farmacia y pregunta: ¿tienen frecuencia? No, ¿qué es eso? Eeeehhhh....no sé, el doctor me dijo que me lavara el culo con frecuencia”

“Llega un ‘nica’ y le dice a otro: ¿Eeeehhh viste que los frijoles tienen hierro? El otro responde: ¿cómo supiste? Eee por el herrumbre que deja en el calzoncillo”

Nuevamente, este grupo de chistes enfatiza en las malas prácticas higiénicas de las y los nicaragüenses, y en la percepción que tiene el y la “tica” de ellas y ellos como personas insalubres, capaces de contaminar la nación; pero de alguna manera también plantean la incapacidad de aceptar los problemas propios de su cultura. “El odio hacia los nicaragüenses, constituye un síntoma del temor frente a la diferencia, la cual muestra aquellos aspectos que uno quiere ocultar en su propia cultura” (Erdheim, citado por Sandoval, 2003, p. 13).

Categoría 4: Connotación s exual

Muchos de los chistes que abarcan esta categoría presentan a la persona nicaragüense con prácticas no convencionales en el plano genital–sexual; v. gr., se dice que ellas y ellos nacen por el ano. En este caso se puede realizar un simbolismo entre parir y defecar, lo que daría como resultado que los “otros” no procrean seres humanos sino deshechos.

“Doctor, doctor, ¿si tengo sexo anal quedo embarazada? - Claro mamita, de donde cree que salen los ‘nicas’.”

De alguna manera se desprende de ello que la manera “tica” de tener relaciones sexuales y de parir es por delante (lo cual vendría a ser lo “normal”) y la manera “nica” sería por detrás (lo “anormal”).

En relación con las mujeres nicaragüenses, se les presenta como mujeres ignorantes y prostitutas o promiscuas. Por lo tanto, los hijos de ellas serán faltos de hombría y tendrán una sexualidad negativa al ser hijos de una “puta”. El concepto de familia aparece tergiversado, pues se reproducen indiscriminadamente, como los animales.

“Entran dos ‘nicas’ a Pizza Hut con dos mujeres y piden dos pizzas. La mesera pregunta: - ¿F amiliares?

Y un ‘nica’ responde:

- No, son putas pero tienen hambre!!!!!”

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“Le dice un ‘nica’ a otro: desde que me casé engaño a mi mujer...............eeejjj ¿y cómo?

Puejjjj como no me gustan los niños me hice una operación para no tener hijos y la tonta cree que los tres que tiene son míos!!!!!”

La mujer, a su vez, es presentada como tentadora, manipuladora, mentirosa, ninfómana, promiscua, prostituta, como un objeto sexual; todo ello hace referencia a la contaminación moral, contaminación de la salud y del cuerpo, pues representa la posibilidad de un contagio inminente por las malas costumbres higiénicas; inclusive se presenta la posibilidad de contraer una enfermedad venérea. De alguna manera, estos chistes legitiman la prostitución y la mercantilización del cuerpo femenino.

“Las siete mentiras de la mujer nica:

a) soy ‘tica’, b) no tengo hijos, c) se me perdió la cédula, d) no soy puta, e) llegué en avión, f) me huele rico, y g) ¿qué es La Carpio?”

En este chiste se retoman varios elementos importantes de mencionar, por un lado, se habla de “eso que no se puede mencionar” pero que en alguna medida hace alusión a lo sexual–genital (me huele rico), por otro lado, se pone en evidencia estereotipos hacia el cuerpo y la sexualidad sobre todo de las mujeres nicaragüenses (no soy puta), a su vez, se refuerza una imagen de peligro en torno a ellas, ligado a la idea de que lo “foráneo” y lo “extranjero” es amenazante (Sandoval, 2003). También es importante resaltar el lugar de asentamiento “La Carpio”, para el imaginario de las y los costarricenses, todo nicaragüense vive en La Carpio; esta imagen también va unida con prejuicios de criminalidad, los cuales han sido extensamente difundidos por los medios de comunicación (véase los trabajos de Sandoval, 2003 y Campos & Tristán, 2009). Por otro lado, la imposibilidad que presenta la nicaragüense de reconocer La Carpio como el territorio donde habitan en suelo nacional, la deshumaniza aún más porque ella y ellos en general han sido doblemente expulsados de Nicaragua y de Costa Rica.

La mujer puede llegar al punto de serle infiel al marido con su mejor amigo, aquí se puede realizar un doble análisis: el nicaragüense por su ignorancia no puede comprender el comentario sobre la infidelidad de su mujer, por lo que hace una lectura literal y mata a su perro (su mejor amigo) o bien se puede pensar a la mujer nica como perversa pues gusta de la zoofilia, es decir, está tan desprestigiada que puede tener sexo con un perro y ser “una perra”. Esta zoofilia también se encuentra presente en el nicaragüense.

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“¿Por qué un ‘nica’ mató a su perro? Porque le dijeron que su mujer le daba vuelta con su mejor amigo.”

“Un ‘gringo’, un ‘tico’ y un ‘nica’ estaban en la montaña con muchos días de no tener sexo y se topan una yegua. Dice el ‘gringo’: si fuera Pamela Anderson.... el ‘tico’ dice: si fuera Vivi Calderón y el ‘nica’ dice: eeeeehhhhh si fuera mansita!!!!!”

El chiste que se analiza a continuación plantea de alguna manera un tema tabú como lo es el aborto, lógicamente en este caso, los recursos del chiste permiten de alguna manera aminorar la culpa y no eliminar del todo la represión. Se presenta a las y los nicaragüenses con ideas mágicas sobre cómo nacen las y los niños: aún creen que vienen de la cigüeña; esto los vuelve a poner en un plano infantilizado y ridiculizado, al mismo tiempo que se le retira a la mujer nicaragüense la posibilidad de la maternidad y se le da a un animal.

“¿Cómo abortan los nicas? R/ Tirándole piedras a las cigüeñas”

En este apartado, se presenta al costarricense como una persona con una doble moral porque en la mayoría de los chistes se presenta una visión positiva de la y el costarricense, sin embargo, en este caso, al ir al prostíbulo da una imagen negativa, ya que se relaciona con lo bajo, con lo marginal; lo que las y los costarricenses no han percibido es que al rebajar al otro se rebajan a sí mismos. Representar al otro es representarse, decir del otro es decirse. (Ramírez, 2007)

“¿Qué hacen un chino, un ‘tico’ y un ‘nica’ en un night club? El chino es el dueño, el ‘tico’ es el cliente y el ‘nica’ está esperando a que su esposa salga de trabajar.”

En relación con el prostíbulo también se puede anotar que “lo socialmente excluído retorna en forma de deseo” (Ramírez, 2007, p. 331), es decir, que hay una fuerte atracción que lleva al costarricense a entregarse a aquello que él mismo rechaza. Las y los nicaragüenses representan todo aquello que la y el costarricense reprime sexualmente y que al parecer los otros lo viven en su cotidianeidad.

En este chiste, también se puede apreciar conceptos de masculinidad asociados al poder, por ejemplo, el “tico”, viene a ser el cliente, por lo tanto es él quien paga y el que tiene el poder, esto hace que él no sea el excluído; mientras que el nicaragüense es pobre, debe trabajar y se encuentra supeditado a quien tiene el poder sobre todo económico.

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Categoría 5: Legitimación de situaciones a dversas

En esta categoría se analizan aquellos chistes que presentan todas las situaciones adversas por las cuales miles de nicaragüenses tienen que pasar para poder encontrar en Costa Rica una nueva oportunidad de vida, más digna que la que les ofrece su propia n ación.

“Eres una persona luchadora, has vencido obstáculos, mal tiempo, tormentas, fuertes vientos, las fuerzas del río San Juan y la policía fronteriza “tica”. Qué valiente eres!!!!!” “Eres especial ya que sin importar las dificultades que se te presentan, como pasar montañas, ríos, llegaste a Costa Rica. No importa que seas ‘Nica’!!!!! Sos pura vida.” “Cuando la amistad nace con buenas bases, es imposible que se rompa. Hoy y siempre serás parte de mi vida hasta el día que migración te deporte a Nicaragua .”

También incluye aquellos chistes en donde las y los nicaragüenses han sido afectados por diferentes situaciones provocadas, ya sea por la naturaleza, por situaciones meramente circunstanciales o bien los problemas laborales y salariales.

“100.000 ‘nicas’ fueron a la Basílica de los Ángeles porque les dijeron que ahí estaba la Patrona y fueron a cobrar el sueldo.”

“Va pasando un nica por la calle y un rottweiler asoma la cabeza por la malla y dice:

psssst psssst............adiós rico, me lo como todo!!! !!!!!!!!!!!”

Costa Rica se ha presentado al mundo como una Nación solidaria ante la desgracia del otro; sin embargo, en estos chistes queda evidenciada la complacencia por el mal ajeno, a tal punto que en muchos de los casos se lamentan de que la tragedia no haya sido mayor.

Los chistes que hacen alusión al perro Rottweiler que mató a un nicaragüense en el año 2005 (Natividad Canda Mairena), tratan de vender la idea de que hasta los mismos perros poseen un instinto natural para discriminar si una persona es nicaragüense o no lo es. Por lo tanto, ellos (los perros) también desean eliminar todo aquello que no forme parte de lo “nuestro”. Se puede decir que hay una compatibilidad ideológica entre los perros rottweiler y las y los costarricenses, ya que ellos al ser el “mejor amigo del hombre” lograron discriminar lo “nuestro” de lo “ajeno”. En relación con las y los nicaragüenses, los perros son sus principales enemigos.

“La única forma de saber si Panchito es ‘tico’ o ‘nica’ es tirándole un perro para ver si l o mata”

Si los perros rottweiler caen del cielo, se puede pensar que es un enviado de Dios, o un

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mandato Divino para ayudar a los nacionales en su afán de “deshacerse” de los otros; por lo tanto, los perros vendrían a ser Redentores de las y los costarrice nses.

“Ya le pusieron nombre al guaro que mató un montón de ‘nicas’.....................se llama

Ronwailer etiqueta negra”

“En caso de ser atacado por un Rotweiller, recordá estos tres pasos para liberarte: a) mantener la calma, b) mírele seriamente a la cara y c) dígale yo no soy un ‘nica’”

En algunos de estos, se percibe cómo los medios de comunicación, en este caso Telenoticias, ha sido cómplice de lo que va a suceder.....”Telenoticias anuncia....” como si lo que fuese a pasar sea un espectáculo digno de ver, al mejor estilo del circo romano. De algún modo, los medios de comunicación fomentan en la población general la discriminación, la xenofobia y los prejuicios, a los cuales han estado sometidos las y los costarricenses a lo largo de los años. Los medios están ocupando una posición pasiva ante el fenómeno discriminatorio, solo se están avocando a “informar” y dejan de lado el aspecto educativo en torno a la sensibilización para la no discriminación, tan importante en estos momentos (se pueden revisar al respecto las noticias del 12 de noviembre de 2005, relacionadas con la muerte de Natividad Canda Mairena). Los medios de difusión mantienen en sus titulares, la presencia de inmigrantes nicaragüenses asociados con la delincuencia, la ilegalidad, la violencia, la inseguridad, los robos, los secuestros, la muerte. (Sandoval, 2003; Campos & Tristán, 2009)

“Telenoticias presenciará el encuentro entre Panchito y un Rottweiler. Si lo lame es “tico” y si lo mata es ‘nica’”.

Finalmente, en esta categoría se quiere poner en evidencia la forma en la cual las y los costarricenses están justificando, por un lado, la xenofobia y, por el otro, las adversidades de las cuales son víctimas las y los nicaragüenses.

Según las y los nacionales, su actuar viene justificado por la Divinidad, ya que “ni Dios quiere a los nicas”, esta frase libera a las y los costarricenses de la culpa y los ayuda a justificar lo que hacen a nivel social, histórico y cultural.

“El racismo o la discriminación étnica se ampara en un recurso a la divinidad, con tal de darle justificación teológica a una práctica social, histórica y culturalmente determinada” (Ramírez, 2007, p 332).

¿“Por qué Dios creó a los ‘nicas’? Para que los negros tuvieran alguien de quién reírse”.

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Las y los “ticos” lo único que están haciendo es imitando a Dios, Él es un aliado de ellos y el máximo promotor de la discriminación; en estos chiste se presenta a Dios como un hombre blanco y que tiene predilección por unos y desprecio por otros. Inclusive Él se ofendería no por lo que las y los “ticos” le hacen a las y los nicaragüenses sino por el hecho de que lo asocien a ellas o ellos. Se podría pensar que de alguna manera las y los nacionales sienten culpa por los deseos de exterminio de los otros, y es por ello que ahora los c histes están incluyendo a Dios como una manera de aminorar la culpa que puedan estar sintiendo. Las y los costarricenses siempre se han amparado bajo el manto de la Virgen de los Ángeles, es por ello que casi ninguna tragedia natural les sucede pues creen ser “un pueblo bendecido”. La Virgen de los Ángeles al igual que Dios viene a ser una nueva cómplice de las y los nacionales en su manera de actuar.

En todos estos chistes, lo que se busca es “demostrar” o “justificar” que las diferencias sociales, étnicas y culturales son situaciones queridas y propiciadas por el mismo Dios.

Discusión

Costa Rica a pesar de ser un país que sanciona la discriminación y promueve el ej ercicio de los derechos humanos, en él estos son transgredidos a diario en las conversaciones, en los medios de comunicación, en la Internet y los mensajes de texto, entre otros canales de comunicación.

Los chistes ya no son inocentes, dejaron de divertir; ahora sirven para autoafirmarse en la construcción de la identidad costarricense y poner a los otros como los depositarios de lo más despreciable, repugnante, atrasado e incivilizado. Ahora los chistes son violentos y destructivos, por medio de ellos se pueden realizar todos aquellos actos que en la vida real no se pueden ejecutar debido a la censura. Lo verdaderamente importante del chiste es el contenido latente y la intencionalidad con la que es contado.

En cuanto al chiste racializado, éste ayuda a la construcción de identidades, al establecimiento de barreras simbólicas y al control social. Quedó evidenciado a lo largo del artículo que la persona nicaragüense ha desempeñado un papel importante a la hora de construir imágenes útiles para reafirmar la autoimagen e identidad costarricenses.

Los chistes se deben analizar a la luz del momento histórico y sociocultural en que se presentaron; por un lado, en los últimos años se ha reactivado el conflicto por la navegación

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en el Río San Juan y, por el otro, la muerte de Natividad Canda Mairena por parte de un perro Rottweiler.

En los chistes se reproducen las ideas presentes en el imaginario social respecto a la identidad propia y ajena. Los chistes van cargados de xenofobia, cuya finalidad es causar daño a los y las inmigrantes; se exageran aspectos físicos y morales con el propósito de hacer mofa o ridiculizar al otro; en muchos de ellos, hay una negación absoluta de las facultades y los valores humanos del otro.

Las y los costarricenses no se perciben como racistas o intolerantes ante las y los extranjeros, todo lo contrario, la identidad de las y los nacionales sigue unida a la idea de que son una sociedad igualitaria y pacífica; todo ello porque la xenofobia constituye un tema tabú entre las y los “ticos”.

Inclusive es interesante resaltar que en su gran mayoría, los chistes parecen ser contados por un hombre para divertir a otro hombre. Inclusive un alto porcentaje de los chistes hablan de “un nica” haciendo referencia a un hombre nicaragüense, lo que pone en evidencia, por un lado, que el “humor” no está hecho o pensado para las mujeres y, por el otro, que los chistes vienen a ser una herramienta que no sólo afianza a quiénes conforman la nación, sino también la masculinidad o la virilidad que tanto orgullo produce en el imaginario social de los costarricenses.

Las y los costarricenses buscan por medio de los chistes control de su propio cuerpo y de su vida, ya que al poner a las y los nicaragüenses en desventaja, se tiene la sensación de tener el control propio y de la nación.

La presencia de las y los nicaragüenses más que cualquier otro grupo inmigrante posee un papel indispensable a la hora de construir la auto-imagen y la identidad de las y los costarricenses, ya que en ellas y ellos se deposita todo aquello que las y los “ticos” no pueden aceptar de sí.

El exacerbamiento de los sentimientos de orgullo nacional que desarrollan las y los costarricenses, les impide reflexionar o cuestionar la propia identidad. De esta manera, construyen imágenes sobre las y los nicaragüenses partiendo de costumbres opuestas a lo propio o nacional.

Con los chistes sobre las personas nicaragüenses se puede decir que son una manifestación de la xenofobia, son la primera instancia que debe poner a pensar a las y los

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“ticos” en torno a la verdadera actitud de las y los costarricenses ante las personas inmigrantes, puesto que los chistes lejos de ser una forma “inofensiva” de manifestar el humor, son una forma bastante explícita del odio que las y los “ticos” sienten por los “otros” . Los estereotipos que se construyen en relación con las y los inmigrantes son una forma

de proyectar y tapar las cicatrices nacionales, producto de los problemas del país en materia de salud, seguridad ciudadana y vivienda, entre otros. Al mismo tiempo dan sentido y consuelo a las ansiedades colectivas.

La imagen que posee el costarricense acerca del nicaragüense es de una persona violenta, ignorante, sucia, peligrosa, quebrantadora de las leyes, pobre, hipersexualizada, marcada por la mala suerte, la tragedia o la maldición y, particularmente en el caso de las mujeres, de manipuladoras, promiscuas, mentirosas y zoofílicas.

En relación con la imagen latente del costarricense se obtuvo que, las y los “ticos” enfrentan una seria crisis de valores, tienen una crisis de referentes identitarios, están marcados por la ausencia de verdaderos líderes políticos y culturales, presentan sentimientos de inseguridad ciudadana, se sienten abandonados e indefensos, poseen tendencias perversas hacia el “otro”, tienen una sociedad fragmentada, son violentos y, por ende, violan la integridad y los derechos de las personas inmigrantes.

Como se pudo evidenciar en el análisis de los chistes, las y los “ticos” han dejado de pensar en las demás personas como seres humanos y los han rebajado en muchos de los casos a objetos, animales y lo que es peor aún, les han negado toda condición humana. Este proceso de cosificación favorecido por los chistes permite tratar al “otro” como cosa y si es cosa, no tiene derechos; de esta forma, se le puede pagar salarios inferiores a los legalmente establecidos, explotar laboralmente, maltratar y degradar. En épocas pasadas se explotó a los aborígenes bajo el pretexto de no tener alma y con la misma justificación se esclavizó a la población negra de África, o bien, se produjo el genocidio de más de seis millones de judíos durante el apogeo del nacional-socialismo alemán.

Para finalizar, es importante dentro de este concepto de identidad, analizar la agresión que se está manifestando en la sociedad costarricense, no solo mediante los chistes, sino también en la vida cotidiana. Se debe dejar atrás la idea de que los problemas sociales de Costa Rica son producto de la inmigración de las y los nicaragüenses, todo lo contrario, son los mismos costarricenses quienes están siendo los protagonistas de muchos de los actos

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violentos que se observan en los medios de comunicación

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Licda. Magaly Bonilla Soto (magalybonilla@gmail.com)

Licenciada en Psicología por la Universidad Centroamericana de Ciencias Sociales y Magister en Psicopedagogía por la Universidad de La Salle

Lic. Mario Alberto Sáenz Rojas, (masaenz65@yahoo.com / masaenz65@gmail.com)Profesor de la Escuela de Psicología de la Universidad Católica de Costa Rica y de la Carrera Desconcentrada de Psicología de la Universidad de Costa Rica, Sede de Guanacaste y de la Maestría en Derecho Penal de la Universidad Internacional de las Américas.

Psicólogo de la Oficina de Atención a la Víctima del Delito del Poder Judicial. Apdo. Postal 1871-1100, Tibás, Costa Rica.

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