
EL MÉTODO CUALITATIVO EN LA INVESTIGACIÓN CON SACERDOTES QUE HAN ABUSADO DE PERSONAS MENORES DE
EDAD
Fernando Muñoz Mora
Universidad Católica de Costa Rica
Resumen: El tema de abuso sexual por parte de sacerdotes a personas menores de edad se está constituyendo en un tópico importante para desarrollar investigaciones para la comprensión de este fenómeno. En este artículo se hace una propuesta de investigación cualitativa para quienes están interesados en profundizar sobre el tema para ofrecer alternativas de ayuda a quienes así lo requieran.
Palabras clave: abuso sexual a menores, sacerdotes, investigación cualitativa.
Abstract: Sexual abuse against children by clergy is an important issue for developing research looking for a better understanding of this fenomena. This article is a proposal of qualitative research for those who are interested in a deeper knowledge about this topic in order to bring help to psychologists because of their professional duty or perpetrators because they might ask for help.
Key Words: child sexual abuse, priests, qualitative research.

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REV. HUMANITAS, 2006, 2(2): pp. 85-101, ISSN 1659- 1852
El abuso sexual a personas menores de edad, por parte de sacerdotes, es un tema aunque estudiado en el ámbito latinoamericano, se carece de información bibliográfica, de publicaciones que permitan consultar los resultados de las investigaciones con esta población.
En otro artículo, anterior al presente, el autor (Muñoz, 2005) ofrece una explicación amplia acerca de la importancia del estudio e investigación sobre el tema de abuso sexual a personas menores de edad por parte de sacerdotes.
La Iglesia Católica ha mantenido con excesiva reserva esta situación y se ha visto con preocupación la importancia de atender estas realidades.
Por la urgencia de conocer más acerca de la paidofilia y efebofilia, especialmente porque los medios de comunicación se lanzaron a denunciar esta grave situación, ante la cual la jerarquía de la Iglesia Católica no tenía cómo responder a esa oleada de cuestionantes y acusaciones, se han llevado a cabo investigaciones, especialmente en Los Estados Unidos de América y Canadá.
Por otro lado, hay investigaciones sobre el tema, un trabajo de años, particularmente llevado a cabo por especialistas quienes se han dedicado a la investigación sobre abusadores sexuales a personas menores de edad en Australia y Nueva Zelanda. Lamentablemente, no se puede decir lo mismo en cuanto a esta área de investigación en América Latina, no porque no exista el problema, o no exista investigación al respecto, sino porque, generalmente, se aduce como razón principal un factor económico y la investigación que se ha realizado se conserva en currículos particulares y no han visto aún la luz.
La paidofilia y la efebofilia son conductas que se catalogan como psicopatológicas (Muñoz, 2005). Por un lado, la paidofilia está clasificada dentro de las parafilias en el DSM IV-TR. En el caso de sacerdotes que sufren por alguno de los trastornos citados, su conducta muestra lo contrario porque el sacerdote, por su vocación y su ministerio, está dentro de una condición de liderazgo religioso; por el cual, debe ser forjador de la moral y la conciencia, celador de la conducta de la gente, aquel que ilumina, con el evangelio, el buen proceder del ser humano. La paidofilia los lleva a actuar de manera diferente. Por otro lado, la efebofilia tiene iguales consecuencias en los que la padecen y también es clasificada como parafilia. En las conductas paidofílicas y/o efebofílicas hay una contradicción entre lo que el sacerdote representa y como actúa. Hay una disociación entre pensamiento, emoción y conducta.
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Corresponde a la psicología estudiar estas conductas patológicas y buscar alternativas de abordaje e intervención para responder a esta difícil situación que padecen algu nas personas.
La comprensión de los componentes que intervienen en estas conductas de
abuso a menores de edad, da una base para acercarse a la realidad que sufren algunos sacerdotes que presentan este tipo de conducta. No se trata de una comprensión sin más. Se trata de ir más allá en la búsqueda de determinar si existen aspectos psicológicos comunes en la vida personal de estos sacerdotes que inciden en su conducta como personas abusadoras de personas menores de edad.
Identificar constantes psicológicas en la vida de estos sacerdotes abusadores de personas menores de edad y la incidencia en su conducta abre un camino, no solo en cuanto a comprensión, sino en cuanto a intervención psicoterapéutica que puede ser ofrecida a las personas que requieren algún tipo de ayuda.
No es un tema fácil de abordar. En este tipo de población, por ser sacerdotes, el tema de la sexualidad en su expresión genital tiene rasgos difíciles de afrontar y su investigación puede resultar más difícil por tratarse de conductas patológicas, en los casos mencionados. Por otro lado, la población de sacerdotes abusadores de menores no es abundante y entre los que han incurrido en esta conducta abusiva a menores de edad, no todos están dispuestos a colaborar en una investigación de este tipo.
Sin embargo, lo que cada uno de ellos pueda aportar es muy valioso porque permite conocer maneras de percibir sus propias experiencias, modo de pensar sobre ellos mismos, estados emocionales, costumbres que han inducido a conductas abusivas a menores de edad, patrones de conducta que se presentan y, especialmente, ayudar a otras personas que estando en situaciones similares por abuso a menores o en riesgo de incurrir en ello, se les pueda ofrecer alternativas psicoterapéuticas y de acompañamiento de manera más adecuada de lo que se hace al presente.
Este artículo presenta una propuesta de investigación, con un modelo específico, aunque, se da por supuesto, que no cierra las posibilidades de otros modelos ni considera la propuesta como única alternativa o su modelo como única opción. Ya hay evidencias claras de una tendencia conciliadora que impide definir a los investigadores como cuantitativos o cualitativos, siendo uno excluyente del otro. Incluso hoy, ya se habla de modelo mixto, en el
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cual, sin perder la perspectiva paradigmática de cada modelo, se busca una combinación que permite acercarse al objeto de estudio con ambos modelos.
La investigación cualitativa en casos de abuso sexual
Cuando se trata de explorar las situaciones de vida de sacerdotes que han abusado de personas menores de edad, la investigación cualitativa puede proporcionar una perspectiva importante acerca de estos hechos que permiten acercarse al fenómeno para tratar de comprenderlo.
Existen muchas preguntas que animan el espíritu investigativo, siempre con la intención de encontrar respuestas en la comprensión del hecho y ofrecer alternativas de intervención. ¿Cómo viven los sacerdotes estas experiencias de vida? ¿Cómo experimentan su situación de ser abusadores de personas menores de edad? ¿Cuáles son los componentes psicológicos presentes en la vida de estos sacerdotes?
Cada uno de estos sacerdotes procede de una familia concreta y de una comunidad específica que le ayudó a conformar su personalidad. Entonces, aspectos sobre su identidad, su aprendizaje respecto a relaciones interpersonales, su condición masculina, su misma vida religiosa, todo esto lleva también a muchas interrogantes. Por ejemplo, ¿cómo han constr uido su identidad? ¿Cómo han sido sus relaciones intrafamiliares? ¿Cómo aprendieron a relacionarse con los demás? ¿Cómo ha sido su desarrollo humano en aspectos como afectividad y sexualidad? Estas son algunas interrogantes con las que se puede trabajar cualitativamente en la búsqueda de construir teoría y comprender desde sus experiencias vitales para acercarse a la razón de su comportamiento.
Responder a las interrogantes planteadas y a muchas otras que surgen en la investigación de estas situaciones de vida, tiene como finalidad responder a estos problemas buscando alternativas psicoterapéuticas que satisfagan las necesidades de ayuda que requieren quienes pasan por estas experiencias; además de buscar caminos de prevención para quienes presentan este tipo de conductas y aspiran a ingresar en la vida presbiteral.
El modelo cualitativo, como instrumento de investigación, permite acceder a la experiencia vivida por sacerdotes que han abusado sexualmente de personas menores de edad, a fin de comprender el fenómeno, tal cual aparece en las historias personales de vida de la población a estudiar.
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Al proponerse un problema de investigación y al definir el objeto de estudio surge así cantidad de preguntas, que permiten despejar dudas y encontrar respuestas en el proceso de investigación acerca de temas que generan inquietud en los que buscan la comprensión de un fenómeno determinado.
Por ejemplo, para ilustrar esta propuesta, se pueden señalar el tema acerca de la construcción de la identidad, la manera como se relaciona la autopercepción y las conductas que se conforman en estos individuos y que llegan a constituirse en parte de la personalidad. Preguntas, relacionadas con la construcción de la identidad de las personas, tales
como: ¿cómo se ha construido la identidad de un sacerdote que ha abusado de una persona menor de edad?; ¿qué aspectos de su familia intervinieron en la conformación de su personalidad?; ¿cómo entienden su masculinidad?; ¿cómo comprenden y viven su identidad sacerdotal?; ¿cómo se sienten, siendo ministros de culto o en lenguaje popular “ministros de Dios”, actuando con una conducta contraria a su condición de religiosos?; ¿cómo sienten o experimentan su situación?; ¿cómo vivieron en sus familias?; ¿qué tipo de relaciones se establecieron entre sus miembros?; ¿cómo perciben a su víctima?; ¿cómo miran los acontecimientos vividos?
Cerca de la relacionalidad también surge cantidad de preguntas tales como: ¿Qué sucedió en la vida de un sacerdote abusador que le impide relacionarse adecuadamente c on una persona menor de edad? Se requiere comprender la experiencia de aquel sacerdote que, en lugar de ser una persona que inspire la vida y ponga la existencia de los que se abren a ella en perspectiva de futuro, se convierte en victimario. ¿Está su relacionalidad erotizada?, ¿es la relación con personas menores de edad una búsqueda de gratificación sexual-genital? ¿Fue este sacerdote en alguna etapa de su vida, víctima de algún tipo de abuso en su infancia o en su vida familiar? Las expresiones genitales hacia personas menores de edad, ¿son conductas aprendidas en casa, en la “calle”, en el grupo?, ¿cómo se dio su desarrollo social en casa?, ¿cómo fue su desarrollo sexual, afectivo?, ¿cómo ha sido la relación con sus hermanos (as) en el hogar? Hay innumerables preguntas que emergen al tratar de sacar a la luz un tema que ha sido velado por diversas circunstancias.
Finalmente, en lo que se refiere a la percepción que tiene el mismo sacerdote abusador sobre el evento de abuso a personas menores de edad, surgen preguntas como ¿identifica que es responsable de lo sucedido o niega su responsabilidad?; ¿conoce las consecuencias de su
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actuar?; ¿continúa trabajando o está privado de libertad?; ¿ha sido la situación de abuso, única, esporádica, frecuente?
Respuestas a estas preguntas son las que se buscan en la investigación cualitativa. Se trata de construir teoría, con la cual se espera comprender la realidad del sacerdote sujeto de la investigación.
Con un modelo cualitativo se busca, por un lado, dar respuesta a un vacío de información en el ámbito religioso, pero igualmente se quiere brindar esa misma información a la comunidad científica y además incentivar para futuras investigaciones y estudios para dar respuesta a una problemática tan seria en la que se pone en juego la vida de seres humanos, unos victimarios, otros víctimas. Por otro lado, el abuso sexual por parte de sacerdotes católicos y el desempeño de su ministerio son dos realidades yuxtapuestas; es una razón más para buscar alternativas que se estén desarrollado en la psicoterapia para apoyar a los presbiterios y profesionales en psicología en el abordaje de este tipo de conductas.
Conjugando los términos
Partiendo del supuesto de que la realidad identitaria se juega un papel trascendental en la conducta del abuso sexual a menores de edad, que en ella entra en juego la relacionalidad o la manera con que el sacerdote se relaciona con los otros, es por lo que se busca conocer los aspectos psicológicos en la historia personal de vida de estos sacerdotes , abusadores de menores de edad, que llevan a tales trastornos de comportamiento para llegar a una comprensión del fenómeno.
Tomando en cuenta la perspectiva señalada, en una investigación cualitativa que quiere construir teoría acerca de un fenómeno poco revelado en sus conclusiones, se enfoca hacia la vida personal de sacerdotes abusadores de menores de edad, con el fin de describir las posibilidades de interrelación entre:
• La construcción de la identidad del sacerdote abusador, entre lo que se encuentra su identidad masculina que en el caso del tema que se trata, tiene un importante componente sexual. Además, lo que respecta a su identidad en cuanto a su opción sacerdotal, por lo que se habla de identidad sacerdotal.
• La manera de interrelacionarse con las personas, entre las cuales se encuentran las que han sido víctimas de abuso. Esta relacionalidad muestra el modo como
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aprendió a relacionarse con los demás, específicamente con las personas menores de edad que, como se ha dicho, pueden ser niños, niñas y/o adolescentes, de un solo sexo, del sexo opuesto al del victimario o experiencias con personas menores de ambos sexos.
• Las implicaciones de lo anterior en la valoración que hace de los eventos, específicamente en cuanto a la conducta de abuso sexual, debido a que se puede encontrar el sacerdote que acepte su responsabilidad en su actuar, como puede darse la negación ante este proceder o simplemente mantener una serie de distorsiones absurdas con las que busca justificar el porqué de su comport amiento.
Abriéndose a un tema específico de investigación
Entre las posibilidades que abre una investigación que se preocupe por estos temas, están, para futuras investigaciones, algunos tópicos que urge afrontar como revisar el modo como se está dando la formación en los seminarios mayores; métodos de selección de los aspirantes al sacerdocio ministerial; identificación de rasgos que pueden presentar potenciales abusadores de personas menores de edad y que son, a su vez, aspirantes al sacerdocio ministerial; replantearse la manera como se acompaña a los sacerdotes en el manejo de sus dificultades, especialmente psicoafectivas, sexuales y genitales, por lo que se sugiere pensar en medios de prevención. Sistemas o modos para manejar adecuadamente la situación que se presente, en futuros escenarios, en sacerdotes abusadores. El apoyo que se da a los formandos para una adecuada conformación de su área psicosexual. El manejo de las propias emociones e impulsos en un aspirante al sacerdocio.
Técnicas de recolección de datos
Puesto que la investigación cualitativa mira al sacerdote abusador y a su(s) víctima(s), se requiere de un proceso por el cual se pueda observar tanto al que ha cometido el abuso sexual contra personas menores de edad así como aquellas personas menores de edad que han sido víctimas de estos actos.
Se sigue el proceso de recolección de datos, en el cual se hace una combinación entre el esquema sugerido por Ruiz Olabuénaga (1999) y el sugerido por Hernández, Fernández y
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Baptista (2003).
El primero presenta, en la investigación cualitativa, tres grandes métodos de recolección de información, entre los cuales cita: la observación, la entrevista en profundidad y la lectura de textos. Los segundos, por su lado, ofrecen tres criterios a tomar en consideración para la recolección de datos, son un buen complemento que permite conjugar los métodos de recolección y los criterios a considerar en investigación cualitativa: inmersión inicial en el campo, recolección de datos (considérese la propuesta supracitada de Ruiz) y análisis de datos; tarea que implica el ordenamiento, sistematización, la reflexión y las conclusiones acerca de la información recabada y con la que cuenta el investigador cualitativo.
Para mayor beneficio en una investigación de este tipo, la combinación de las técnicas permiten un mayor enriquecimiento de la investigación en la consecución de sus objetivos.
La recolección de la información, se debe realizar utilizando los métodos cualitativos de manera tal que se tenga acceso a la experiencia de vida de los sujetos de estudio.
En el paradigma cualitativo se requiere seguir un procedimiento específico con las recomendaciones de los investigadores más versados en esta modalidad de investigación. En consecuencia, se requiere de un procedimiento que sigue pasos específicos y claramente definidos:
• En primer lugar la observación con su respectiva bitácora para el registro de hechos importantes en el proceso de recolección de la información.
• En segundo lugar la entrevista en profundidad, mediante la cual se construye la historia personal de vida. En la construcción de la Historia de Vida, la autobiografía puede ser un importante insumo como expresión de la intimidad del sacerdote que ha abusado de alguna persona menor de edad, de manera que pueda expresar, por escrito, la experiencia que ha vivido con los componentes que esta experiencia contiene, como son sus pensamientos, sus emociones y la percepción que tiene de ésta.
El último paso del procedimiento cualitativo corresponde alanálisis de la información, con el cual se indagan los significados, los episodios vividos por el sacerdote abusador, las
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relaciones entre abusador- abusado, tomando en cuenta los estilos de vida de esta población en estudio, considerando que el estilo de vida del sacerdote muy específico y definido, sobre todo en el ámbito social para el cual, el papel del sacerdote es inconfundible.
Un camino a seguir
Desde lo que se ha venido proponiendo puede surgir un camino de investigación que permita dar pasos concretos en la consecución de objetivos, igualmente concretos, en temas de exploración que requieren respuesta inmediata.
1. La inmersión inicial en el campo. Se trata de un proceso de interacción interpersonal por medio del cual se busca establecer un proceso de comunicación que permita al investigador recoger la información con la que busca perfilar a cada uno de los entrevistados y que a su vez ellos puedan desenvolverse de manera libre y espontánea, devolviendo a cambio, “información personal en forma de descripción, interpretación y evaluación” (Ruiz, 1999, p: 174).
2. Observación. En la investigación cualitativa, la observación reviste una importancia preponderante por varias razones.
En primer lugar, se da como proceso de contemplar sistemática y detenidamente cómo se desarrolla la vida social de los participantes, entonces permite contemplar cómo se desarrolla la vida personal del abusador de personas menores de edad, tal y como ocurre específicamente en la población seleccionada.
En segundo lugar, la observación o contemplación del hecho, sin ser contaminado por el investigador, evita la posible distorsión entorpecedora de la entrevista, utilizando una estrategia de flexibilidad para ir reformulando la o las hipótesis, las fuentes de información, las herramientas y esquemas de interpretación. Además, sin ser necesariamente excluyente, según sea la situación en la que se vaya desarrollando la investigación, el investigador se inclina hacia un tipo de observación selectiva-no participante que, según Ruiz (1999), es el tipo de observación que menos riesgos presenta para el investigador en cuanto que éste “mantiene su libertad de movimientos y su
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distancia del fenómeno y de las personas observadas” (p. 137).
3. Recolección de la información. La información pertinente se recoge mediante la construcción de historia de vida, a su vez llevada a cabo por la entrevista en profundidad, una entrevista semiestructurada, la autobiografía y, cuando es posible, el análisis documental gráfico como diarios, cartas y otros.
Para la construcción de historia de vida, se utiliza la entrevista en profundidad como instrumento por el cual el investigador asume, lo que en verdad sucede, que no conoce la realidad del sacerdote abusador de personas menores de edad. La entrevista será el medio por el cual se acerca al sujeto de estudio para conocer sus significados, el sentido que da a las experiencias vividas, por lo que preguntando busca, en la profundidad del diálogo, parafraseando a Ruiz (1999), más que respuestas objetivas, respuestas subjetivamente sinceras. Entonces, en opinión de Ruiz, “el entrevistador se acerca al mundo simbólico del entrevistado de forma gradual y escalonada, partiendo de cuestiones amplias al comienzo, extraídas de experiencias personales semejantes, de teorías científicas ya elaboradas o del entrenamiento personal del propio investigador. Éste va acercándose al núcleo de la experiencia y del mundo interior del entrevistado trazando círculos concéntricos cada vez más reducidos...” (p. 172).
Se trata de centrarse, más que en hechos, en los significados que se da a los mismos, en los sentimientos, interpretaciones más que en descripciones. Se busca el mundo de lo subjetivo por medio de una comunicación empática a la que no se tendría acceso por otro camino.
En palabras de Rodríguez et al. (1999) “La entrevista es uno de los medios para acceder al conocimiento, las creencias, los rituales, la vida de esa sociedad o cultura, obteniendo datos en el propio lenguaje de los sujetos” (p:168), en la búsqueda de que las personas entrevistadas puedan expresarse libremente y que las preguntas no impliquen, de ninguna manera, irrespetar la espontaneidad del proceso dialogante. El investigador busca las ideas, las creencias, los supuestos sobre los que descansa la conducta de sacerdotes que han abusado de personas menores de edad, pero que sean ellos mismos los que den explicación de la experiencia vivida. Es acercarse al mundo simbólico del que ha abusado, al simbolismo que da a estas experiencias o su significado, tal cual lo ofrece el entrevistado.
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Por ello, se puede iniciar con una entrevista libre, abierta, la cual, se puede denominar una primera fase de la entrevista en profundidad para la construcción de la historia de vida, que permita al investigador conversar, sin que medie la subjetividad de entrevistador. Dejar que el sacerdote exprese sea su dolor, su indiferencia, su negación o su sadismo por las situaciones vividas.
Una vez hecha la primera entrevista, conseguida la primera fase, se entra en un segundo momento: el entrevistador se retira a la reflexión, para identificar, comprender lo expresado para retomar el tema en una segunda y, si se requiere, en una tercera sesión a fin de entrar en lo más íntimo de la persona, hasta lo profundo de su experiencia vital, cargada de pensamientos, fantasías, emociones, sentimiento, culpas o negaciones. Lo importante es la experiencia vivida por el victimario, tal cual él quiere expresarla.
Esta entrevista en profundidad se sostiene con un solo individuo a la vez, es decir no se aplica la entrevista grupal, en la relación entrevistador- entrevistado.
Un tercer momento se da cuando se hace un nuevo acercamiento mediante la entrevista semiestructurada, mencionada antes, en la cual, sin perder el control y dirección por parte del investigador-entrevistador, se pueda establecer una comunicación adecuada de manera que se consiga la recolección de datos e información que permitan alcanzar los objetivos de la investigación. La semiestructuración corresponde a una segunda o si se requiere una tercera entrevista con cada uno de los participantes.
La característica de semiestructuración es lo que permite al investigador descender entre la gama de círculos concéntricos para acceder a lo esencial de la experiencia del sujeto que está siendo estudiado.
Con la entrevista en profundidad se busca lo que es importante y significativo para el objeto de estudio; en la investigación se trata de descubrir cómo los victimarios han vivido estas experiencias, cómo experimentan su situación, las perspectivas e interpretaciones que tienen del hecho vivido, qué factores psicológicos los llevan a victimizar a personas menores de edad. Aunque en la conducta humano, el aprendizaje social según Bandura, se juega un papel importante, no cabe lugar a dudas que también el individuo da “significados” a la realidad social en la que se muev e.
• Autobiografía. Esta técnica permite conocer más la intimidad de la persona. Ésta, en opinión del investigador, evita la resistencia del sujeto en estudio por
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la presencia de otra persona (el investigador mismo) que lo entrevista. Se piensa que, por más empatía que se desarrolle entre el entrevistador y el entrevistado, en la experiencia del sujeto hay eventos tan íntimos que podrían no salir o no externarse en una serie de entrevistas en profundidad, sea por vergüenza, sea por miedo u otra razón que posea el sujeto en estudio. La autobiografía permite que el sujeto, a través del lenguaje escrito, plasme el significado y el simbolismo de lo que solo el sujeto mismo hace emerger para que el investigador pueda identificar significados en la consecución del análisis de la información.
• Revisión de documentos. Implica la revisión de fotografías, diarios (si existen), cartas de carácter afectivo con personas menores de edad que hayan sido víctimas de abuso sexual.
• Interacción con grupos. Esta es una tarea del investigador cualitativo, siguiendo los pasos concretos en la consecución de los objetivos de la investigación, tal cual se ha venido mencionando. Tales grupos aquellos por los cuse relaciona con expertos en el tema de investigación o utiliza un grupo como es el grupo focal, en la consecución de la información requerida.
• Posibilidad de entrevistar a las personas de las parroquias en las que los victimarios ejercieron su ministerio, con el fin de identificar las circunstancias que mediaron para que se diera la situación de abuso sexual a personas menores de edad.
• Análisis. La recolección de datos para el análisis, según Hernández, Fernández y Baptista (2003), consiste en la descripción profunda y completa de lo que sucede con los sujetos de la investigación. Lo anterior, con la finalidad de analizarlo, es decir se observan estas situaciones, no provocadas intencionalmente por el investigador. La observación en el investigador es tal cual expresa literalmente el término: se observa, no se cuestiona lo observ ado; por lo tanto, se identifica, se anota, no se manipula, nada de lo observado puede ser manipulado por el observador, prima la naturalidad y la inmediatez (Ruiz, 1999).
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4. Recogida la información, se procede al procesamiento y análisis de datos cualitativos, que en este mundo tecnológico se ofrecen excelentes instrumentos para realizar esta tarea como el software ATLAS Ti, por citar uno de ellos.
Textos cualitativos
Para la construcción de textos cualitativos (Manzillas, [s.f.]) se pretende, mediante la s entrevistas, utilizando los medios de grabación magnetofónica, pasar del texto al metatexto en el cual se recuperan las cadenas de experiencias y por ellas a los contornos de las cadenas de significación que las personas le dan a estas experiencias. Se presenta un proceso como el que se detalla:
1. Grabación.
2. Transformación de la grabación en texto, dicho texto es de manera integral. 3. Reconstrucción de las estrategias discursivas del sujeto y la dinámica de interacción de los actores.
4. Lectura vertical. Con la que se identifica la reconstrucción biográfica, los temas emergentes y la clave general de interpretación. Para realizar el proceso de condensación categorial.
5. Lectura horizontal. Ésta se da por el análisis comparativo de las historias que han narrado y escrito los participantes en la investigación, desde los ejes de análisis. De una manera gráfica se puede decir que se “recorta” la vida de los participantes para reconstruirla de manera temática. Se trata de juntar todas las categorías en ejes de análisis para ver la trasversalidad de los temas del objeto de estudio y desde aquí ir construyendo la teoría. Se sugiere trabajar con un esquema (mapeo) del mundo de la vida del narrador que abarca desde tiempos como niñez, adolescencia..., personajes que participan en la vida de los entrevistados... para llegar a los temas emergentes que permiten identificar la clave general de interpretación o figura matricial (Lalive, Chanfrault-Duchet; en
6. Mancillas [s.f]).
7. Proceso de condensación categorial. Por lo cual se codifica. Son los códigos
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los que permiten identificar lo que está dentro del objeto de estudio que aparece a través de las narraciones, para luego homologar estos códigos, que es tarea de unificar, identificando su lógica, su organización, sentido. Al homologar se categoriza, es decir que las categorías más fuertes se unen para que finalmente se puedan contrastar las categorías y llegar a las ideas teóricas. 8. Revisar nuevamente el proceso, con el cual se busca identificar lo que no se abarcó, los vacíos que se presentan el sentido entre las conclusiones a las que se está llegando y los objetivos trazados en la investigación.
9. Interpretación del contenido.
10. Constituye la última fase del análisis.
Aspectos éticos
En cuanto a la confidencialidad en la investigación se afirma con Kerlinger y Lee (2002) que “el proceso de investigación se considera dañino si los participantes no otorgan su consentimiento respecto a los procedimientos que se utilizan en ellos” (p. 393). Por esta misma razón, es necesario incorporar las recomendaciones en las cuales se toma en consideración la ética investigativa en cuanto que no se pone en riesgo la integridad de las personas ni se violan los deberes en cuanto a consentimiento informado y se evitan todas las posibilidades de sesgo deliberado. Desde aquí se infiere la importancia de un seguimiento estricto de las normas éticas que obligan al investigador a observar la normativa existente en el código de ética del Colegio Profesional de Psicólogos del respectivo país, con el cual se protege la identidad de los participantes en la investigación mediante la confidencialidad. Es recomendable seguir los siguientes pasos:
• Carta de solicitud de participación en la investigación. Se debe cumplir con esta norma antes de iniciar la investigación. En ella se explicitan las obligaciones y responsabilidades del investigador y de las conclusiones de esta investigación. Es la carta de compromiso de protección de la identidad de cada participante, con lo que se le asegura absoluta confidencialidad a cada uno de los participantes.
• Carta de aceptación de cada una de las personas que participan en lainvestigación o consentimiento informado. Se asigna un código a cada
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participante que será conocido únicamente por el investigador.
• Recolección de datos y se continua con el proceso propio de esta investigación.
Conclusión
Al optar por un modelo de tipo cualitativo, se pretende la “búsqueda de significado” que es el foco central de toda análisis cualitativo (Ruiz, 1999). Por ello, en primer lugar esta búsqueda implica la comprensión del fenómeno. La búsqueda de significado s ugiere preguntarse cuál es el significado que se da a este fenómeno, ya que el fenómeno es susceptible a experiencias nuevas e inesperadas. Se busca conocer y comprender el fenómeno, objeto de estudio, de una manera total, sin resquebrajos ni parcialismos, mediante la contemplación del fenómeno, tal cual aparece de manera que permita ser comprendido en el ofrecimiento que hace la persona de su intimidad, tal cual lo viven. Todo ello, permite entrar dentro del mundo que se ilumina por la observación, la narración y la comunicación de manera que acceda ser analizado. Entonces, dentro del marco de este tipo de investigación, se busca que el significado tenga profundidad, además de densidad y extensión (Ruiz, 1999).
Se trata entonces de una investigación cualitativa, de tipo exploratorio. Según Hernández, Fernández y Baptista (2003) “Los estudios exploratorios se efectúan, normalmente, cuando el objetivo es examinar un tema o problema de investigación poco estudiado, del cual se tienen muchas dudas, o no se ha abordado antes” (p.115).
Para un adecuado análisis cualitativo, como punto de partida, es importante tomar en consideración que para un sociólogo, en su misión de comprender y analizar los patrones de conducta y procesos de la sociedad, se requiere de la habilidad de ser objetivos evitando perspectivas particulares, con el fin de alcanzar los objetivos de comprensión y análisis. (Vidich y Lyman, 1994). Tomando como parangón la misión del sociólogo mencionada, desde la perspectiva de un psicólogo, la misma se aplica al investigador que emplea el método cualitativo.
Lo cualitativo se orienta hacia la búsqueda de significado. Según Ruiz (1999), es una demarcación conceptual abierta en múltiples sentidos, en cuanto a su contenido, comprensión y por cuanto admite profundidad, además de densidad y extensión. La lógica cualitativa, “es una lógica de la diferencia en un universo estructurado por un sistema de valores singulares
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y concretos, irreductibles a medida por su propia naturaleza relacional” (Ortí, 1995), r eintegra la unidad concreta real de lo social en cuanto a estructuración diferencial de las relaciones entre elementos (Ibañez, citado por Ortí, 1995).
La investigación cualitativa permite al investigador una inmersión en el sujeto de su estudio. Le deja además, adentrarse en el fenómeno que desea conocer y estudiar que, desde una perspectiva fenomenológica, admite al investigador observar, sin reduccionismos simplistas ni conclusiones subjetivas, sino todo lo contrario contemplar el fenómeno tal cual surge. Definir el problema, en palabras de Ruiz (1999) “... es entrar en contacto con él, no delimitar sus fronteras... uno está en el medio, en el fondo, en la médula del problema” (p.53). Más bien, el investigador ayuda a que el hecho surja, facilita la aparición de la realidad vivida por una persona de modo que se pueda comprender, estudiar y analizar.
En unenfoque cualitativo, (Ruiz, 1999), como se ha venido afirmando, hay apertura a posibles nuevas unidades que pueden aparecer en el proceso de la investigación, como la elección estratégica del tema que ocupa esta investigación, donde se utiliza el estudio de orientación teórica con el que se explora, para la construcción de teoría fundamentada. Se trata de crear la teoría no de probarla. Siendo el abuso sexual a personas menores de edad por parte de sacerdotes un tema poco estudiado, lo que se esté investigando al respecto utilizando un método cualitativo se estará creando nueva teoría; además de que abarca unidades específicas, agrega nuevas unidades en el proceso de la investigación y deja apertura a otras unidades que puedan ser investigadas posteriormente.
Con los elementos característicos de lo cualitativo, se quiere llegar a la experiencia del sacerdote abusador y de la víctima, a fin de identificar lo que importa en una investigación de este tipo y proponer una teoría acerca de lo que está sucediendo especialmente en el sacerdote que ha abusado sexualmente de alguna persona menor de edad.
Referencias
Hernández, R., Fernández, C., Baptista, P. (2003). Metodología de la Investigación. México: McGraw-Hill Interamericana.
Kerlinger, F. N. y Lee, H. B. (2002). Investigación del comportamiento. Métodos de investigación en ciencias sociales (4ª ed.). México: McGraw Hill.
Mancillas Bazán, C. (s.f.). Seminario Doctoral de Investigación Cualitativa.
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Fernando Muñoz Mora, presbítero ordenado, recibió su maestría en Artes Psicoterapéuticas en la Universidad Franciscana de Steubenville (Ohio, Estados Unidos). Es Director General Académico de la Universidad Católica de Costa Rica. La correspondencia sobre este artículo puede dirigirse a Fernando Muñoz Mora, Apdo. 519- 2100, Guadalupe, Goicoechea, Costa Rica. Correo electrónico: diracademica@ucatolica.ac.cr
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